Tuberías EMT para instalaciones eléctricas seguras y profesionales
Las tuberías EMT (Electrical Metallic Tubing) son una de las soluciones más utilizadas para proteger y conducir cables eléctricos en instalaciones residenciales, comerciales e industriales. Su diseño metálico liviano y resistente ofrece una excelente protección mecánica, evitando daños por impactos y asegurando un recorrido ordenado y seguro para el cableado. Son ideales para proyectos que buscan eficiencia, durabilidad y cumplimiento normativo.
Fabricadas en acero galvanizado, las tuberías EMT brindan una alta resistencia a la corrosión y a condiciones ambientales exigentes. Su superficie lisa facilita el tendido de cables, reduciendo la fricción y acelerando los tiempos de instalación. Además, son compatibles con una amplia variedad de conectores, uniones y soportes, lo que permite adaptarlas a múltiples configuraciones dentro del proyecto eléctrico.
Disponibles en diferentes diámetros y longitudes, las tuberías EMT se adaptan a todo tipo de infraestructura, desde edificaciones pequeñas hasta grandes plantas industriales. Su versatilidad y resistencia las convierten en una opción confiable para proteger el cableado, mejorar la estética del montaje y garantizar un sistema eléctrico duradero y profesional.
Preguntas frecuentes sobre tuberías EMT
Es un tubo de acero galvanizado de pared delgada diseñado para proteger conductores eléctricos. Se utiliza principalmente en instalaciones a la vista o interiores donde se requiere una canalización rígida pero liviana que cumpla con los estándares de seguridad contra incendios e impactos.
Son fáciles de doblar con herramientas manuales (curvadores), lo que reduce la necesidad de accesorios. Su peso ligero facilita el montaje en alturas y su acabado galvanizado ofrece protección contra la oxidación en ambientes secos y semi-húmedos.
Aunque el galvanizado ofrece protección, para exteriores expuestos a humedad extrema o ambientes salinos se suelen preferir tuberías IMC o RMC. Si se usa EMT en exterior, es fundamental emplear conectores y uniones con sellos herméticos (rain-tight) aprobados para esa condición.
Los más comunes son los conectores (para unir el tubo a cajas metálicas) y las uniones (para conectar dos tramos de tubo). También se requieren abrazaderas de uno o dos pies para fijar el conducto a la superficie.
Se debe calcular el área transversal de los cables a instalar. La normativa eléctrica (como la norma RIC) establece que el cableado no debe ocupar más del 40% del espacio interno del tubo para evitar el sobrecalentamiento y permitir el fácil deslizamiento del cable.