Tubería metálica y accesorios para aplicaciones exigentes
Nuestra tubería metálica es adecuada para proteger cables y conductos en ambientes industriales y comerciales que enfrentan condiciones severas. Con una amplia gama de accesorios que aseguran una instalación perfecta, nuestra tubería metálica ofrece la solución ideal para proyectos que requieren resistencia y seguridad a largo plazo.
Fabricada con materiales de alta calidad, ofrece una resistencia excepcional frente a la corrosión, los impactos y las variaciones de temperatura. Su estructura sólida la convierte en la opción ideal para proteger cables eléctricos y mecánicos en entornos industriales de alta exigencia, asegurando un rendimiento confiable durante años.
Los accesorios complementarios permiten una instalación segura, hermética y adaptable a cualquier tipo de proyecto. Gracias a su durabilidad y capacidad para soportar condiciones extremas, se posiciona como una solución robusta para infraestructuras eléctricas y de telecomunicaciones.
Preguntas frecuentes sobre tubería metálica
La tubería metálica es un conducto rígido utilizado para alojar y proteger conductores eléctricos. Se emplea en instalaciones donde se requiere la máxima protección mecánica contra golpes, aplastamiento y agentes externos, siendo común en fábricas, galpones y minería.
A diferencia del PVC, la tubería metálica (como EMT o IMC) ofrece blindaje electromagnético, mayor resistencia al fuego y una durabilidad superior ante impactos físicos severos. Además, el acero galvanizado resiste mejor las variaciones extremas de temperatura sin deformarse.
Para una instalación completa se requieren conectores (para unir a cajas), coplas o uniones (para tramos rectos), codos (para giros), y abrazaderas de fijación. En sistemas estancos, se deben usar accesorios con hilo (NPT) y sellos herméticos.
Sí, siempre que se elija el tipo de conducto adecuado (como IMC o Galvanizado en Caliente) y se usen accesorios estancos. El recubrimiento de zinc protege el acero de la oxidación causada por la humedad y la exposición directa al sol.
El diámetro depende de la cantidad y sección de los cables (según tabla de llenado de la normativa eléctrica). El espesor se elige según el entorno: EMT (pared delgada) para interiores protegidos, e IMC o RMC (pared gruesa) para zonas industriales con alto riesgo de impacto.