Tarugos y Tornillos

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Tarugos y tornillos para fijaciones firmes y duraderas

Los tarugos y tornillos son elementos esenciales para realizar fijaciones seguras en todo tipo de superficies, desde muros de concreto y ladrillo hasta tabiques de yeso y estructuras metálicas. Su función es garantizar un anclaje firme que soporte cargas, vibraciones y esfuerzos mecánicos, permitiendo instalar equipos, canalizaciones, soportes y accesorios con total confiabilidad.

Fabricados en materiales de alta resistencia como acero zincado, acero inoxidable y polímeros técnicos, los tarugos y tornillos aseguran un desempeño óptimo incluso en entornos exigentes. Cada tipo de tarugo está diseñado para adaptarse a una superficie específica, asegurando una expansión correcta y un agarre estable, mientras que los tornillos brindan la sujeción precisa que mantiene la instalación firme y libre de desplazamientos.

Disponibles en múltiples tamaños, diámetros y formatos —incluyendo tornillos para madera, metal, concreto, así como tarugos universales, de expansión y de alto agarre— estos elementos se adaptan a una amplia variedad de proyectos. Son fundamentales para lograr montajes profesionales, alineados y duraderos, tanto en instalaciones eléctricas como en trabajos de construcción y soportes de equipos.

Preguntas frecuentes sobre fijaciones técnicas

El tarugo permite anclar un tornillo en materiales donde este no puede morder directamente, como concreto o ladrillo. Al introducir el tornillo, el tarugo se expande contra las paredes del orificio, creando una fricción que garantiza un agarre seguro.

Existen tornillos autoperforantes para metal, tornillos roscalata para perfiles delgados, y tornillos de paso grueso para madera o tarugo. La punta y el tipo de rosca determinan la eficiencia según el material base.

Para concreto sólido se usan tarugos de expansión estándar. Para ladrillo hueco o tabiquería (volcanita/drywall), se requieren tarugos de "nudo" o tipo "paloma" que se deforman detrás de la superficie para asegurar la carga.

El zincado ofrece protección básica, pero para exteriores expuestos a humedad constante o ambientes salinos, se recomienda el uso de acero inoxidable o tornillos con recubrimiento galvánico pesado para evitar la corrosión.

El tornillo no tendrá suficiente superficie de contacto para morder, lo que resultará en una fijación débil que se soltará con el tiempo o bajo peso, dañando además el material del muro.

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